Con esta lectura podemos identificar todo lo que trajo consigo la revolución industrial, los progresos tecnológicos que acarreó, pero también todo el daño que se ha causado a la naturaleza. Es por esto, que al ver todo lo que hemos consumido y todos los desperdicios que generan dichos consumos se ha creado poco a poco una conciencia ecológica, en la cual no sólo se ven implicadas personas vistas independientemente, sino que los grandes líderes de empresas muy reconocidas han buscado la manera de tener buenos ingresos pero con la mentalidad de sostener el mundo que los rodea.
Es por esto que la tan nombrada nueva economía, que realmente no tiene mucho de nueva, ha llevado a millones de empresas a capacitar a su personal de trabajo, para generar innovación en los productos o servicios que ellas puedan prestar. Lo anterior también se realizó para quitar el pensamiento de que se debe trabajar pensando en la eco-eficiencia que pueda generar la actividad empresarial que se desarrolle, ya que es importante tener claro que en el largo plazo las empresas eco-eficientes pueden generar muchos más desperdicios que empresas pequeñas y poco desarrolladas.
Es por esto que la nueva conciencia productiva de las compañías, comenzó a tomar como base los principios naturales, en donde no se generaban desperdicios y todo se enmarcaba en un ciclo circular y no lineal como era el ciclo de vida de los productos que se generaban; y para llegar a esto se crearon tres estrategias, las cuales son: la productividad de los recursos, en donde se redujeron los residuos de la producción por medio de tecnologías aplicadas; La utilización de productos limpios, que reducían la contaminación de los productos que ya se encontraban en uso y por último la re-manufactura, el reciclaje y el compost en donde se generaran productos bio-degradables y la reducción de residuos que generan el descarte.
Para concluir, se debe tener en cuenta que como surgió la revolución industrial surgirá la nueva revolución, ya que es posible que se cree de un día para otro, sino que será por medio del paso del tiempo que todo esto se incluirá en la cultura organizacional de las empresas y de los países.
Es por esto que la tan nombrada nueva economía, que realmente no tiene mucho de nueva, ha llevado a millones de empresas a capacitar a su personal de trabajo, para generar innovación en los productos o servicios que ellas puedan prestar. Lo anterior también se realizó para quitar el pensamiento de que se debe trabajar pensando en la eco-eficiencia que pueda generar la actividad empresarial que se desarrolle, ya que es importante tener claro que en el largo plazo las empresas eco-eficientes pueden generar muchos más desperdicios que empresas pequeñas y poco desarrolladas.
Es por esto que la nueva conciencia productiva de las compañías, comenzó a tomar como base los principios naturales, en donde no se generaban desperdicios y todo se enmarcaba en un ciclo circular y no lineal como era el ciclo de vida de los productos que se generaban; y para llegar a esto se crearon tres estrategias, las cuales son: la productividad de los recursos, en donde se redujeron los residuos de la producción por medio de tecnologías aplicadas; La utilización de productos limpios, que reducían la contaminación de los productos que ya se encontraban en uso y por último la re-manufactura, el reciclaje y el compost en donde se generaran productos bio-degradables y la reducción de residuos que generan el descarte.
Para concluir, se debe tener en cuenta que como surgió la revolución industrial surgirá la nueva revolución, ya que es posible que se cree de un día para otro, sino que será por medio del paso del tiempo que todo esto se incluirá en la cultura organizacional de las empresas y de los países.
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